El Movimiento Auténtico surge en los años 60 de la mano de Mary Whitehouse, bailarina norteamericana y docente. Su largo proceso personal de autoindagación a través del análisis Junguiano y su experiencia como bailarina, la llevan a buscar el diálogo entre consciente e inconsciente a través del cuerpo y el movimiento, interesándose en investigar qué mueve a la persona desde dentro y en el uso terapéutico de la danza. De esta manera se convierte en pionera de la Danza Movimiento Terapia.
Antes de morir transmite su legado a Janet Adler, su alumna más cercana. Janet continúa desarrollando esta práctica y contribuye a darle su forma actual investigando la función del rol del testigo y acercando esta disciplina a la meditación y otras prácticas de desarrollo espiritual.
Actualmente el Movimiento Auténtico se practica tanto en formato grupal como en acompañamiento individual. Ya sea coreógrafos y bailarines que lo utilizan para la exploración y creación escénica, como terapeutas que lo orientan al proceso terapéutico individual, como puede servir al crecimiento personal y espiritual (en acompañamiento individual o grupal). Especialmente en este último ámbito es en el que se mueven mis propuestas.
