La gran transformación: del climaterio a la plenitud
Hoy muchas vivimos la madurez desde una perspectiva radicalmente distinta a los prejuicios sociales. Mujeres en climaterio o menopausia que, de entrada, cuestionamos el término «menopausia» y proponemos «Plenopausia», más acorde con nuestra experiencia. Aunque es una etapa llena de desafíos, también lo son los momentos más significativos, aquellos que nos sacuden y nos invitan a dar un paso más hacia nuestra realización.
Venimos de siglos de invisibilidad y estamos en proceso de redescubrirnos. Sabemos que a partir de los 40 nuestro sistema neuronal cambia profundamente. La neuropsiquiatra Louann Brizendine afirma:
«En la menopausia, el cerebro de la mujer se remodela, creando un nuevo poder y sentido de propósito. Podemos aprovechar esta transición y elegir nuestro camino en la segunda mitad de la vida.»
Aún pesa el condicionamiento de que, al perder la capacidad reproductiva, entramos en decadencia. Sin embargo, estamos saliendo de esta jaula, tomando las riendas de nuestra vida y salud más allá de los dictámenes establecidos. Los cambios hormonales no solo traen sofocos, sino una transformación profunda, una sacudida que nos invita a detenernos, hacer balance y priorizarnos. Es el momento de dejar de ser únicamente cuidadoras y comenzar a poner en primer lugar nuestras necesidades, deseos y sueños.
Todo esto sucede en medio de un torbellino emocional. Lo pendiente sale a la luz, mientras la falta de referentes y el peso del estigma nos obligan a abrir nuevos caminos sin un mapa claro. Nos preguntamos: ¿Es la terapia hormonal la única opción? ¿Se acaba la vida sexual después de los 40?
Hoy celebro el gran sí que nos estamos dando: sí a recibir los cambios, sí a honrar nuestro cuerpo, sí a redescubrir nuestro deseo y validar nuestra sensibilidad. Sí a amarnos más allá de la validación externa.
Por eso, me llena de satisfacción acompañar a mujeres en su reconexión con el cuerpo y la sexualidad. Descubrirnos, sostenernos y abrirnos a una intimidad que nace desde dentro. Si resuenas con esto, date permiso para explorar. El camino hacia tu plenitud empieza en ti.

